Dulce desastre

Filosofía urbana sin pretensiones

Recuerdos de la Universidad

Hace unos días propuse que cada cual hablara de su experiencia en la Universidad, como tema en el grupo de periodistas que creé y modero en Facebook. La idea era obtener diferentes perspectivas (tanto por edad, y por tanto por fecha de estudios, como por centro universitario) de cómo se enseña periodismo. Ni más ni menos. Y las respuestas fueron por lo general bastante críticas.

Todo eso ha removido viejos recuerdos de esa etapa, que para mí fue muy interesante en lo personal, pero muy poco edificante en lo profesional o formativo. Y es que de aquellos días me queda la sensación de haber asistido a clases en las que se me enseñaba como se ejercía la profesión una década antes, con maratones de apuntes, poca participación y poca práctica de redacción. De todos aquellos profesores que puedo recordar, sólo uno me merecía una buena consideración como maestro, porque mezclaba bien una teoría trabajada con un tiempo de práctica compensado e interesante. Y también aportaba experiencias de su trabajo en su medio que resultaban muy reveladoras.

El caso es que pasé allí cuatro años, y a medida que se acercaba mi salida al mundo real sentía más miedo por pensar que en realidad no estaba preparado para lo que me iba a encontrar. Las perspectivas de futuro eran muy inciertas y el mensaje que te hacían llegar era el de que los muy buenos llegarían sin problemas donde fuera, pero que la numerosa y humilde clase media de la promoción lo tendría más complicado.

Sí es cierto que cuando terminé allí tuve unos meses de despiste generalizado, por no saber qué hacer exactamente, pero afortunadamente luego pude reconducir la situación y aprovechar el título y algunas enseñanzas. Sé de algún compañero que dimitió de la profesión y de otros cuantos a los que les ha ido realmente bien. Por mi parte, no me quejo y considero que he tenido una suerte relativa, mezclada con un esfuerzo desigual en las diferentes etapas de mi vida profesional.

Pero ahora miro atrás y me pregunto si permanecerán algunos de aquellos profesores que hablaban de técnicas y temas desfasados, que hacían negocio a costa de la edición y compra obligatoria por parte de sus alumnos de estudios de dudoso valor académico, y tantos otros vicios adquiridos de aquella institución. Hubiese querido decir que aprendí mucho. Pero no estoy aquí para mentir.

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Febrero 18, 2009 Publicado por Manu | Teorías sobre la vida | , | 2 comentarios

El fútbol que nos roba

He llegado hoy hasta un artículo de El confidencial digital en el que cuentan que el fútbol profesional español (Primera y Segunda División) debe un total de 630 millones de euros a Hacienda. Sí, has leído bien, 42 clubes se reparten esa deuda con el Estado, que por lo que se ve no tiene las mismas prisas en cobrarles que a cualquier empresa o ciudadano normal.

La Liga Logo

Image via Wikipedia

Hace unos años, leí un libro llamado “Lo que el fútbol se llevó”, que precisamente hablaba de cómo los equipos se endeudaban de forma creciente sin que Hacienda les metiera mano. Sobre todo el libro planeaba esa sensación de que los clubes son intocables y el Estado no podría asumir la quiebra de los que no pudieran hacer frente a sus deudas, que son casi todos, porque la gente se rebelaría por no tener su partidito el fin de semana…

Me repugna el fútbol profesional y todo lo que le rodea. Me parece una fábrica de tipos que son ejemplos lamentables para la sociedad, y que además viven de espaldas a ella. Porque ahora que hay crisis económica a nivel mundial se siguen manejando cifras vergonzantes de traspasos y fichas, para sujetos cuya única función es perseguir un balón y en muchos casos son perfectos iletrados.

Cuando leo un dato así me da rabia que el fútbol, casi al igual que la religión católica, goce de toda la bula del mundo para jugar con dinero público. Los últimos años han sido prolíficos en pelotazos inmobiliarios, convenios y subvenciones sospechosos, operaciones entre equipos con manos negras que rascaban parte del montante total de lo pagado… El fútbol es ahora mismo un nido de miserables a nivel mundial, con jugadores y gestores que se enriquecen de forma rápida e inmoral, mientras sus seguidores racanean cualquier cosa para seguir yendo a los partidos.

¿Qué clase de sociedad es ésta? ¿Por qué permitimos que pase algo así? ¿Por qué no se liquidan los clubes que no son capaces de gestionar la lluvia de millones que reciben de televisiones y otras fuentes de ingresos? ¿A cuento de qué las instituciones tienen que sufragar la afición de algunos? Demasiadas preguntas  y muy pocos políticos en condiciones en el horizonte para afrontar seriamente esta cuestión. Mientras tanto, pan y circo. Es lo que nos merecemos.

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Febrero 15, 2009 Publicado por Manu | Teorías sobre la vida | , | 2 comentarios

La estafa del voto en Euskadi

La ley electoral vasca es descaradamente injusta. Y el próximo 1 de marzo podremos volver a ver unos resultados irreales,  que distorsionan la voluntad real de los habitantes de esta tierra.

¿Y por qué? Pues bien, hagamos números. Según datos del Instituto Nacional de Estadística de 2007, la población de los Territorios Históricos (que no provincias, porque aquí somos más chulos que todo eso, por lo que se ve) es la siguiente:

Con lo cual, obtenemos una población total en Euskadi de 2.141.860.  Hagamos el cálculo porcentual para ver el reparto de la población en estos territorios.

{{es}} Escudo heráldico del Gobierno de Euskad...

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Ahora que ya sabemos este dato, recordemos que la ley electoral vasca otorga a cada territorio la potestad de escoger el mismo número de escaños en el Parlamento Vasco: 25. .. No parece muy adecuado que un 14% de la población tenga un peso equivalente a otro 53%, ¿verdad? Pues así es como se vota en Euskadi. El voto de un alavés tiene el doble de valor que el de un guipuzcoano y vale casi cuatro veces más que el de un vizcaíno. Injusto.

No se trata de que la composición de la cámara sea absolutamente proporcional, porque eso dejaría a los alaveses en situación de desventaja clara respecto a los otros territorios, pero lo suyo sería que el sistema otorgara más peso a los otros territorios, en los que se concentra el grueso de la población vasca. Así se hace, por ejemplo, en Catalunya.

¿Por qué los vascos tenemos que seguir presos de las componendas que se hicieron para que Álava aceptara el estatuto de autonomía? (esta proporcionalidad inexistente, la capitalidad de Vitoria y algunas leyes fiscales).  Sigo esperando que algún partido le ponga el cascabel al gato y se atreva a reformar la ley más injusta de cuantas están en vigor en Euskadi. Pero claro, a los no nacionalistas no les interesa porque perderían el voto barato y afecto de ese territorio; y a los nacionalistas tampoco porque forma parte de lo que ellos firmaron para sacar adelante el estatuto de autonomía. En ésas estamos.

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Febrero 10, 2009 Publicado por Manu | Teorías sobre la vida | , | 2 comentarios

Una cámara vela por su seguridad

Desde los atentados de las Torres Gemelas ya nada es lo mismo. Aquel desgraciado suceso sirvió (entre otras cosas) para que se impusiera de forma imparable la idea de que para mejorar la seguridad colectiva hace falta sacrificar la libertad individual. Poco a poco lo hemos ido sintiendo en nuestra vida cotidiana: en controles insoportables y eternos en los aeropuertos, en miradas de sospecha continuada por parte de vigilantes de seguridad en según que lugares… y parece ser que ahora también con cámaras en los autobuses de Lurraldebus.

Kursaal bridge

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Esta medida viene condicionada por el aumento de “actos vandálicos” que se producen en estos servicios por la noche, pero también por la alarma social que han causado algunos tristes acontecimientos en esta ciudad en los últimos tiempos. Recientemente, una mujer fue violada en pleno centro de la ciudad, sin ir más lejos. No deja de ser curioso, en todo caso, porque nunca he considerado que Donostia sea una ciudad insegura, salvo por las episódicas algaradas callejeras que se producen con motivo de las movilizaciones de la izquierda abertzale.

La cuestión es que ya somos un poco menos libres, menos soberanos de nuestros actos, porque cuando vayamos en autobús tendremos la certeza de que nuestra intimidad estará siendo grabada y auditada por quienes velan por nuestra seguridad. Sufriremos esa incómoda sensación de que nos observan, por ser potenciales culpables de un delito que no hemos cometido, o sospechosos en alguna causa que desconocemos. Sé que suena exagerado, pero el control excesivo al que vamos por parte de las autoridades nos conduce a estar bajo supervisión en más y más momentos de nuestra vida.

O lo que es lo mismo, cada vez menos libres y más seguros de estar “haciendo lo que debemos”, “diciendo lo que debemos”, “pensando lo que debemos”… No es ése el futuro que deseo para los míos y para mí. Y si necesitamos protegernos de otros, cada vez más, será porque quizás no estamos haciendo algo bien. Si hay injusticia, nunca habrá paz ni seguridad para nadie.

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Febrero 6, 2009 Publicado por Manu | Teorías sobre la vida | , | 2 comentarios

Ciclos

Pointe du Raz

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Me costó entender que la vida se compone de montones de etapas. Que conviene pasar de una a otra para evolucionar, por más que a veces cueste dar por cerrado un tramo porque ha sido bonito y positivo. En algún momento pensé que el tiempo nunca corría a mi favor, que era demasiado lento en mis malas épocas e increíblemente fugaz en las buenas. Hasta que me di cuenta de que simplemente los ciclos pasaban y mi concepción de su duración estaba mediatizada por lo bueno o lo malo que había sido cada uno.

Hace tiempo que me veo al final de un ciclo, pero no acabo de rematarlo. Me siento atrapado en una prórroga que se extiende hasta el infinito, sin que dé la sensación de que pueda terminar próximamente.  Es como mirar a través del cristal de la ventana como ha cambiado la estación y querer salir a comprobarlo, sin que haya manera de vencer la resistencia del cerrojo.

Quizás a medida que pasa el tiempo sea más complicado cerrar las etapas, haya más miedo a enfrentarse a una nueva porque el cuerpo y la mente responden peor a los cambios… a saber. El mundo se derrumba un día y al siguiente aparecen pájaros que cantan al sol sobre las ruinas, y nada parece haber cambiado. Excepto nosotros.

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Febrero 3, 2009 Publicado por Manu | Teorías sobre la vida | | Aún no hay comentarios